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Clarisas |
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Jornada de una clarisa.Quizás después de leer esta sucinta exposición de nuestra vocación de Clarisas, brote, como suele pasar en nuestros diálogos con personas o grupos que nos visitan, la pregunta: ¿cómo es una jornada en el claustro? Son momentos fuertes del día: La Eucaristíaacción de gracias, alabanza, alimento para el camino, actualización del Sacrificio de Cristo que se ofrece hoy, como hace dos milenios, por la salvación de todos los hombres. La Eucaristía es también “presencia real del Señor” que actualiza su promesa: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. Las Clarisas tenemos en la Eucaristía de la mañana y en las horas de la tarde ante el Santísimo los momentos privilegiados del día en los que su oración adquiere dimensiones universales, eclesiales en comunión con el Señor. La Liturgia de las Horasoración en la que estáis muy presentes todos nuestros hermanos. Está distribuida en diferentes momentos de la jornada de modo que la “alabanza divina consagra el curso del día y de la noche”. Oración compuesta por Himnos, Salmos, fragmentos de la Sagrada Escritura, Lecturas de los Santos Padres, preces de súplica universal. Es la Oración de la Iglesia Esposa que unida a Cristo Esposo, eleva al Padre. Todos estáis invitados a participar, y de hecho son cada vez más los que lo hacen, especialmente en las Vísperas de la tarde. La oración personalA la oración litúrgica va unida la oración personal, son los momentos de relacionarte de Tú a tú con el Señor, de prolongar a Jesús “retirado en lugares solitario” para comunicarse y gozar del amor del Padre”, momentos de dejarse amar, mirar, hablar, iluminar y configurar por y en el Señor poniendo a sus pies a cada uno de nuestros hermanos para que también a ellos les llegue su Amor salvador. El resto de la jornada se distribuye en el trabajo. Cada Comunidad tiene sus horas de labor “ad extra” según el número y edad de las hermanas; seguro habréis saboreado los dulces de las Clarisas en vuestros viajes turísticos; nosotras concretamente confeccionamos vestiditos para niños y pintamos pañuelos. Como en toda familia están también las tareas propias de la casa, atender a las diferentes necesidades de la Comunidad: enfermería, sacristía, portería etc. Como veis no hay resquicios para el ocio, más bien es un prolongar durante todo el día el espíritu de oración al que todo debe servir: “ya comáis, ya bebáis, ya hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios”. Recreo y formaciónOtros tiempos muy importantes de nuestro diario vivir son la recreación y formación permanente. Gracias a estos encuentros fraternos en los que podemos expansionarnos, abrirnos, comunicarnos a todos los niveles, nuestra vida contemplativa adquiere nuevo vigor, se robustece, consolida y mantiene ese equilibro humano-divino que sostiene nuestra andadura diaria. Termino esta breve aclaración con una definición de nuestra vida pronunciada por un gran contemplativo franciscano: Debéis ser, nos decía “una proclamación existencial de que Dios existe y de que Dios es AMOR”. TrabajoEl trabajo de las hermanas es muy variado. Unas comunidades se dedican a confeccionar ornamentos sagrados (Canals, Oliva). Otras fabrican dulces que luego venden.
Hermana reparando ornamentos sagrados Fechas de la vida de Santa Clara,
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