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Tierra Santa. Navidad 09 |
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Del 28 de diciembre al 4 de enero, un grupo de 42 personas, profesores del Colegio María Inmaculada de Carcaixent, feligreses de don César de Carlet y alrededores, y algunos jubilados militares, realizamos la peregrinación a Tierra Santa. Si en algo coincidimos todos es en que ha sido el viaje de nuestra vida. Más que viaje, una experiencia profunda de encuentro con los lugares sagrados, con Jesús y con Dios. Si además de esto contamos con un grupo muy bueno, un sacerdote (César) magnífico, y un guía espiritual (Tino) excepcional, esta peregrinación a Tierra Santa ha cumplido con creces todas las expectativas que pudiéramos llevar. Grupo de peregrinos navidad 02 en Qum-ram. Pulsando la foto la puede ver más grande No hay palabras para describir lo que allí se vive y se experimenta. Recibes tanto que aún hoy, tres semanas después del regreso, todavía cuesta asimilarlo. Nazaret, Belén, Jerusalén, el Monte de las Bienaventuranzas, el Monte Tabor, el Jordán, el Tiberiades, la Anunciación, Gethsemaní, la Hora Santa, la Visitación, el Santo Sepulcro, la Vía Dolorosa, la Natividad…, tantos lugares y tantas vivencias. Para un creyente nada es igual después de esto. Lees las Escrituras y revives en tu interior lo que has vivido en los mismos lugares por los que Jesús pasó, predicó y murió. Son seis días (más dos para el viaje) de recorridos intensos que te llevan por un viaje espiritual de inmensas proporciones. Desde el lugar de su nacimiento hasta el de su muerte, revivir la vida de Jesús en su tierra, pisando sus mismos caminos, renueva tu propia vida y te hace verlo todo con otros ojos y con otro espíritu. Todo creyente debería hacer esta peregrinación.
En el monte de las bienaventuranzas Hay que añadir también que contamos con una organización muy buena. Desde aquí en Valencia con la agencia de viajes y con la Comisaría de Tierra Santa, y allí con el guía y la agencia que nos atendió, siempre dispuestos a hacer más cosas de las que ponía el programa y sin problemas de horarios. A ellos también hay que agradecerles el viaje. Puede ver unas fotos. Juanjo Orquín
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