Portada > Actividades > Pascua en Chelva

Los franciscanos tenían un convento en Chelva, en la carretera de Liria al Rincón de Ademuz. Era un convento de retiro, de penitencia, que tiene en el huerto unas cuevas donde vivían los frailes que querían hacer más penitencia. La iglesia y todas las dependencias conventuales son muy pobres. Además ahora está un poco destartalado, al estar años desabitado.

No obstante algunos frailes, especialmente el Hno Juan Carlos ha canalizado hacia ese lugar varias de las actividades de Pastoral Juvenil y casi nos hace creer que se trata de un convento tan lleno de frailes como los otros: allí se reune un fin de semana todos los meses con un grupo de gente que quieren vivir su fe en el espíritu de san Francisco; allí pasan un mes un grupo de gente que participan en un Campo de trabajo y ayudan a la conservación del conjunto conventual restaurando paredes y quitando maleza de los huertos; allí acude con grupos a pasar un fin de semana de retiro; y allí se reune un grupo grande de personas -el límite lo pone el número de habitaciones y camas- para celebrar la Pascua del Señor.

Los días del tríduo pascual, los últimos de la Semana Santa junto al Domingo de Pascua son los más importantes de todo el Año cristiano. Los cristianos procuran vivirlos en oración y recogimiento. Como nuestras ciudades ya no son cristianas por muchas procesiones de semana santa que tengan, como ya no llamamos Semana Santa, sino Vacaciones de Semana Santa, haciendo ver que lo importante son las vacaciones que se tienen por esas fechas, como las televisiones nos hacen ver que lo más importante de este tiempo es comenzar a ponerse morenitos en las playas de Benidorm para estar a punto para el verano, es muy de agradecer que alguien ofrezca una alternativa: una Semana Santa de retiro, de oración y al mismo tiempo en amistad y camaradería.

Además de otras personas mayores que acuden desde otros pueblos, del colegio partió un grupo de alumnos de secundaria y bachiller. Algunos no pudieron estar los cuatro días. Unos no pudieron quedarse el domingo y otros sólo estuvieron el sábado y el domingo.

Jueves Santo

Es un día muy importante para el cristiano. Se celebra la Eucaristía por la tarde. En ella se celebra la institución misma de la Eucaristía y del sacerdocio. Durante la Última Cena Jesús lavó los pies a sus discípulos. Y ese gesto lo repite el que preside la Eucaristía lavando los pies a doce personas asistentes a esa misa.

Nada más llegar allí se comenzó a preparar todo para esa Eucaristía importante: las lecturas de la Palabra de Dios, los cantos y... el lavatorio de los pies del que muchos no habían oído hablar nunca.

También se preparó, convenientemente adornado, un lugar para guardar pan para la comunión del Viernes santo, que no hay misa. Los cristianos un tanto viejos lo llamamos El Monumento.

Tras la celebración y la cena se tuvo un rato de oración delante de Jesús eucaristía en el monumento.

Viernes Santo

Temprano bajaron al pueblo de Chelva, a la parroquia, para recorrer el Vía crucis, el camino de la cruz con la gente del pueblo.

Vía Crucis

Luego se preparó todo para la solemne función litúrgica: cantos, lecturas, la cruz...

Y por la tarde se tuvo esa función litúrgica. En las fotos se puede ver lo cuidada que estaba: las lecturas, algunas proclamadas por varios lectores, la adoración de la Cruz, la oración a la noche con una gran imagen de Cristo crucificado.

Sábado santo

También hubo que preparar todas las cosas para la Vigilia Pascual: el pozo para sacar agua que luego se bendecirá y usará al renovar las promesas bautismales; las lecturas con pequeñas escenificaciones que ayuden a comprender las lecturas, el lavatorio de los pies, los cantos, el cirio pascual...

La vigilia es un tiempo importante de oración con muchas lecturas de la Palabra de Dios, con el canto del Aleluya y el Gloria, la renovación de las promesas del bautismo, la gran plegaria eucarística...

Grupo de participantes en la Pascua tras la Vigilia Pascual

Y luego un chocolate con dulces para reparar fuerzas y vencer un poco el intenso frío que les hizo estos días. Quedaba un poquito de noche para descansar. Y el día siguiente, domingo de Resurrección volvió cada uno a su casa para continuar sus vacaciones con una alegría nueva que da Cristo resucitado.