Portada > Actividades > Experiencia TAU
JMJ Madrid 2011
Aún faltaban un par de semanas pero ya empezábamos a imaginarnos como seria eso de la tan mencionada JMJ a la que íbamos a asistir. Pasaron los días y llego el día en el que un grupo de italianos iban a pasar los 3 días previos a la jornada y con qué sorpresa que se nos presentaron a las 9 de la mañana… aunque en realidad tenían que haber venido a las 4 de la tarde... fue gracioso porque sin que se les dijeran nada se pusieron a barrer el patio y a empezar a montarse su mini campamento provisional… en ese mismo momento pensamos cada uno de nosotros que estos días serian grandes.
Empezamos a averiguar algo sobre estos italianos y para nuestra suerte nos vimos enseguida acogidos por ellos... fue extraño porque en teoría debería de ser al revés... que nosotros los hubiéramos acogido con las manos abiertas. Estos italianos venían de Nomadelfia, un pueblo creado para vivir al estilo del evangelio, nos asustamos un poco pero ya al llegar la noche éramos como un gran grupo todos juntos. También vinieron otros italianos de Grosseto, pero con estos últimos no tuvimos mucha relación. Fueron pasando los días y cada vez nos sentíamos parte de ellos. Hicimos buenas conexiones en cuestión de días e incluso nos invitaron a ir a Nomadelfia a pasar unos días, cosa que nos gustaría muchísimo al grupo.
Uno de los días previos a la JMJ cuando los italianos estaban en el colegio, estos fueron a ver el Museo de las Artes y las Ciencias de Valencia, se podía ver en sus ojos la belleza que estaban contemplando… también lo podemos saber porque siempre tenían las palabras “moltto bello” en la boca y aunque no supiéramos mucho italiano… eso se entendía.
Al siguiente día ellos junto a algunos de nosotros se marcharon a una celebración en la catedral de Valencia, a la cual algunos no pudimos asistir.
Al fin llegó el día 15 y con él la despedida de los italianos. Aunque nadie lloró, creo que todos sentíamos un montón de tristeza porque posiblemente no los volveríamos a ver hasta que nosotros fuéramos a Nomadelfia. Después de la despedida tuvimos una pequeña charla con Juan Carlos sobre esos 3 días tan intensos y llenos de buenos y memorables recuerdos que nos marcaran de por vida. Posteriormente regresamos cada uno a su casa ya que a las 2 horas teníamos que estar de nuevo en el colegio para salir rumbo a Albacete donde nos esperaba un autobús que nos llevaría directamente a Madrid.
Ya en el autobús se decidieron a ponernos uno de los musicales religiosos más bonitos “Chiara di Dio”, el cuál más de la mitad del musical nos lo pasamos durmiendo… y por fin a las 20,00 h aproximadamente llegamos a Madrid y nos dejaron en nuestra residencia por una semanita, el colegio Divino Maestro, donde después de prepáranos toda la habitación bajamos a saludar a la gente que conocíamos de anteriores encuentros como es el caso de la experiencia TAU de las Alpujarras o el EJIF de Madrid. Allí nos encontramos con nuestras queridas gallegas y gallegos, nuestra granadina entrañable, gente de Cañar, Buquistar, Pitres, u otros pueblecitos de la Experiencia TAU que habíamos echado mucho de menos.
Esa noche se hizo la típica presentación particular de toda experiencia, separados por sitios teníamos que representar alguna escena relacionada con la JMJ… nos tocó la opinión del papa y los obispos de la juventud cristiana, usamos a Ángel de papa… el resto os lo podéis imaginar… aunque nos saltaron y se olvidaron de nosotros nos lo tomamos con risa y buen humor, o eso creen ellos… jajaja.
Llegó el 2 día en Madrid y todo empezó sobre ruedas, asistimos a la inauguración de la Aldea Franciscana junto a la Iglesia de San Francisco el Grande, preciosa por cierto, y más tarde nos fuimos a cenar por ahí con nuestros tiquets del peregrino.
Al 3 día fuimos a un encuentro con los Ministros Generales y por la noche asistimos al festival de la alegría, donde nos lo pasamos genial con toda la gente siempre cantando y riendo, no había lugar para la tristeza y el mal rollo, por supuesto que los viajes en metro eran cosa de deporte extremo, pero no parabas de cantar, saltar y bailar y eso lo compensaba todo.
También he de mencionar el nuevo deporte de metro que bautizamos como Eving, el cual consiste en subir tan rápido como puedas las escaleras del metro… mucha gente de distintos países se animó a hacerlo cuando vieron que tenía éxito.
Llegó el 4 día y nos preparamos para otra catequesis, después de la catequesis fuimos a esperar al Papa ya que pasaba por un lugar cerca de donde nos encontrábamos, y más tarde asistimos al paseo Recoletos para el encuentro con el papa y toda la gente que había venido de todas partes del mundo.
Con el 5 día nos dirigimos a contemplar los pasos del viacrucis que habían expuesto en el paseo de Recoletos, verdaderas obras de arte desde el siglo XVII hasta la actualidad prácticamente. Por si fuera poco esa tarde se realizaba el Viacrucis… pero antes del Viacrucis pudimos estar un ratito con el grupo de Nomadelfia al que casualmente nos encontramos allí, nos alegramos de verlos muchísimo y ello también se alegraron de vernos, también nos acompañaron en este Viacrucis 2 chicas que conocíamos de las pascuas u otros momentos en Chelva.
Llegó el 6º día, el día de Cuatro Vientos… nos dirigimos hacia allí en medio de una masa enorme de peregrinos de todo el mundo, paso que dábamos, paso que veíamos algo que nos impresionaba. Ya localizada nuestra zona nos encontramos nuevamente con un par de italianas de Nomadelfia, de nuevo nos juntamos con ellos para pasar esas horas de sol intenso que aunque surgieron varios problemillas, gracias a Dios se solucionaron todos. Esa noche se nos puso a llover y tuvimos que dormir tapándonos con sacos para no resfriarnos o mojarnos por completo. Cuando paró de llover pudimos conciliar el sueño y a la mañana siguiente asistimos a la Misa de clausura en Cuatro Vientos y después de ésta nos marchamos hacia el colegio donde teníamos la residencia, que se encontraba a 2 horas caminando desde el aeródromo.
Ya en el colegio era cuestión de tiempo que la experiencia llegará a su fin y se recordaban muchos momentos de risas que se nos quedarán guardados en nuestros corazones para siempre.
Aunque esto lo escribo yo, creo que hablo en nombre del grupo y damos gracias a Juan Carlos por hacer que estas cosas formen parte de nuestra vida y de la suya también, porque experiencias como esta pasan pocas veces en la vida y gracias a él en parte nosotros las podemos vivir.
PD: Aunque me he enrollado mucho esta experiencia ha sido tan intensa que necesitaba contarlo todo porque con poco que se deje de contar ya no es lo mismo.
Noel Castells Bolinches

