TEMA 13. LOS HERMANOS MENORES

Hoy quisiéramos, completar el tema iniciado anteriormente, al ofrecerte en este una visión un poco más amplia sobre la rama de los Hermanos Menores y sobre una de las entidades que la Orden Franciscanas tiene en España, a la cual pertenecemos nosotros y de la cual, espero, que algún día tú también pueda formar parte.

La rama de los Franciscanos o Hermanos Menores (O.F.M), como es llamada oficialmente desde fines del siglo pasado, ha sido indudablemente la que más movimientos de reforma ha conocido a lo largo de la historia de la Familia Franciscana. Después de la unificación hecha por el Papa León XIII en el año 1897, ha permanecido unida en su esfuerzo de ser fiel al ideal de San Francisco y de contribuir a la construcción del Reino de Dios.

En este momento los Hermanos Menores somos alrededor de 18.000 distribuidos en todos los Continentes y en un total de 90 países, aunque no en iguales proporciones. Así, el número más alto se encuentra todavía en Europa y en América, en tanto que en Africa, Asia y Oceanía la presencia de los hermanos equivale aproximadamente a un 10 por ciento, aun que esta proporción tiende a aumentar en todos los países del Tercer Mundo, gracias a los programas que se están impulsando en los últimos años, como el llamado “Proyecto África”. En América Latina el número de los Hermanos Menores sobrepasa los 5.000, es decir, que se aproxima cada vez más al 25 por ciento de su número total.

No es fácil evaluar el significado de la presencia de estos 20.000 Franciscanos en el mundo, puesto que no hay instrumentos aptos para medir ese dinamismo espiritual que ellos deben poseer y transmitir a los demás hombres. Lo único que se puede hacer es describir genéricamente el tipo de actividad que realizan, la cual abarca los más diversos aspectos.

Téngase en cuenta que alrededor del 85 por ciento de los hermanos son clérigos, lo cual ha llevado a muchos a desempeñar actividades clericales, tales como la animación de Parroquias, la administración de Sacramentos, la predicación, la catequesis, etc. En algunas partes los hermanos se dedican con entusiasmo a las misiones populares y a la predicación de ejercicios; en otras predomina la actividad docente en escuelas públicas, o en colegios y universidades propias. Durante las últimas décadas se ha notado la predilección creciente de varios hermanos por insertarse en medios obreros, entre los campesinos, los marginados sociales. En América Latina y en los demás países del Tercer Mundo cada vez se siente más viva la necesidad de comprometerse con el pueblo y de contribuir a su liberación integral, bien sea impulsando y animando proyectos de promoción comunitaria, o bien evangelizándolos a través del testimonio silencioso de una forma de vida simple en medio de la gente sencilla.

ORGANIZACIÓN

Todo este pluralismo de opciones y de actividades aparece animado y coordinado por el Ministro General, a quien acompañan y colaboran varios Consejeros o Definidores Generales, nombrados en representación de las distintas regiones del mundo o de grupos lingüísticos. La sede ordinaria del Gobierno Central de la Orden se encuentra en Roma; es la llamada Curia General. Visita la web ofm.org

El nombramiento del Gobierno General se hace en el Capítulo General, el cual se reúne ordinariamente cada seis años para evaluar la actividad de la Orden, para darle las nuevas orientaciones que necesita y para revisar su legislación. Dicho Capítulo es la máxima autoridad de la Orden y a él asisten por derecho propio todos los Ministros de las Provincias

La Orden está compuesta por Provincias y por otras entidades menores, dependientes de éstas. A la cabeza de cada Provincia hay un Ministro con su respectivo Definitorio o Consejo de colaboradores. Las Provincias celebran también periódicamente sus Respectivos Capítulos, durante los cuales se revisa la actividad de los hermanos, se elaboran proyectos de servicio y se provee a la elección del Ministro y Definidores (consejeros).

Nosotros pertenecemos a la Provincia de Valencia, Aragón y Baleares, conocida con el nombre de San José.

Deseamos que estas notas aclaren un poco más tu horizonte vocacional y te ayuden en tus próximas decisiones. Quedamos a la espera de tu respuesta y, si es posible, de tus comentarios personales sobre lo que te hemos comunicado en este tema

LECTURAS COMPLEMENTARIAS

"Paradójicamente, es en la hora de la reducción numérica, del envejecimiento, de los cuestionamientos profundos, cuando se manifiestan señales de vitalidad, lo mismo en el viejo tronco común de la Orden como en los nuevos retoños que afloran.

Enumeremos primero algunos de los rasgos de la renovación general que se percibe en todos los grupos, sobre todo religiosos, de su familia. En primer lugar, renovación de la oración y deseo de la vida contemplativa. Si la oración comunitaria ha vuelto a adquirir importancia, si en la mayoría de las comunidades de hermanos y hermanas es regular y adquiere matices litúrgicos (canto, adaptación del espacio, gestos, etc), ello se debe, indudablemente, a la reforma conciliar, pero también a la toma de conciencia de su puesto en la vida franciscana. En cuanto a la vida dedicada particularmente a la búsqueda de Dios y a la oración (el "eremitorio" de la tradición), sí sería exagerado decir que florece en todas partes, existen algunas realizaciones y otras se están tanteando. En todo caso de ello están convencidos los superiores y numerosos hermanos es el camino obligado para una renovación a fondo. Según el testimonio de la historia, los orígenes de la vida franciscana y todas las renovaciones que ha experimentado en el curso de su historia, han germinado en la soledad de los eremitorios.

También las relaciones fraternas y el servicio de la autoridad experimentan una evolución globalmente positiva. Todos son invitados a la responsabilidad mutua a participar en los bienes y los trabajos, a tomar decisiones comunes, a participar en los bienes y los trabajos. La autoridad de los ministros y demás responsables intenta modelarse de acuerdo con la actitud de Jesús de lavar los pies a sus discípulos, como Francisco invita a hacerlo a sus hermanos.

Su presencia entre los hombres intenta ser más cercana, más familiar; las separaciones, a menudo artificiales han desaparecido; hay más contacto con la vida de los hombres, con sus preocupaciones y sus esperanzas. La mayor parte de los hermanos y hermanas, por supuesto en la línea de los documentos oficiales, están convencidos de que su misión esencial en la Iglesia y en el mundo es vivir la vida evangélica, proclamando así con la vida, y si se presenta la ocasión con la palabra, la venida del Reino de Dios.

Si en general, se es muy discreto respecto a la pobreza, se debe a que, al abandonar con razón sus expresiones antiguas que desentonaban con nuestro tiempo, aún no se han encontrado otras nuevas que resulten convincentes. Por eso se habla más de moderación en el uso, de compartir con los pobres, de vivir entre ellos, cosa que, por lo demás, practican ciertos hermanos y hermanas. Lo que hasta aquí se ha descrito sucintamente es una renovación general, que afecta poco o mucho al conjunto de la familia.

Pero también hay formas más nuevas, más sorprendentes también, que se merecen algo más que una simple mención: me refiero a lo que se llama "pequeñas fraternidades". Se trata de una corriente que se ha manifestado sobre todo entre los hermanos, pero igualmente en ciertas congregaciones de hermanas. Estas fraternidades intentan a la vez una vuelta a las tradiciones primitivas de la Orden y una respuesta a los cambios del presente. Abandonando las estructuras conventuales de la vida (convento, hábito, número importante de hermanos), reencuentran las exigencias de los orígenes: domicilio alquilado y móvil, trabajo asalariado como medio de subsistencia, proximidad a los hombres.

En ciertas fraternidades, el compromiso social y político ha sido intenso; la mayoría se sitúan como una presencia en medio de los hombres. Incomprendidas a veces e impugnadas, (especialmente a causa de numerosos fracasos y abandonos, y también por una cierta secularización), ejercen, sin embargo, influencia en la vida de la Orden y han sido para muchos un signo de esperanza y de futuro”

Benlliure. Gloria de los santos franciscanos

San Francisco sube a la gloria

TEMA PARA TU ORACIÓN

Esta vez también te proponemos el texto de una oración que te puede ser de grande utilidad para el momento que estás viviendo:

"Señor Jesús, deseo que mi vida no pase como una sombra, sino que produzca frutos abundantes en esta tierra, aún incluso después de mi muerte. Para ello, como San Francisco, quisiera elegir no los bienes de esta tierra, sino a ti y el camino de la cruz, en la pobreza y en la renuncia a todo deseo mundano. Haz que mi vida, por un tal camino produzca abundancia de frutos, que podré cosechar arriba, y ya que aquí abajo actuarán benéficamente como bendiciones para el mundo que me rodea, cambiando las situaciones penosas. Por amor a ti, quiero sacrificar todo lo que es pasajero: riqueza y honores, a fin de conseguir los tesoros imperecederos, de los que muchos podrán beneficiarse en la tierra. Amen".

CUESTIONARIO

1. ¿Qué opinión te merece la actividad desarrollada tradicionalmente por la Orden y el rumbo que está tomando su actividad durante las últimas décadas?

2. ¿Crees que es compatible la organización de la Orden con la simplicidad de San Francisco? ¿Por qué?

3. A partir de la lectura complementaria, destaca cuatro rasgos que marcan el deseo de renovación de la familia franciscana.

Respuestas, dudas, aclaraciones, preguntas... a: miguel[arroba]pjvofm[punto]org