Segundo encuentro europeo sobre nuevas formas de evangelización

14201

El encuentro

Se ha desarrollado en Frascati, del 7-10 de enero de 2009, el II Encuentro europeo sobre nuevas formas de evangelización, promovido por el Secretariado general para la Evangelización, en continuidad con el I Seminario-Taller celebrado en Asís en marzo del 2006. Éramos más de 50 hermanos menores, de varias Provincias de Europa, representantes de Fraternidades comprometidas en nuevas formas de evangelización. Estuvieron con nosotros los hermanos del Definitorio general, demás de los Presidentes y representantes de las Conferencias de Europa.

Animados por el mensaje del Ministro general, Fr. José Rodríguez Carballo, a recorrer con fe y audacia caminos inéditos de presencia y testimonio franciscano, y a alimentar el fuego de nuestra vocación evangélica y evangelizadora, hemos vivido intensas jornadas en el compartir, de discernimiento comunitario, evaluación y profundización, con el fin también de crear una red de comunicación y colaboración entre estas nuevas Fraternidades europeas.

“La coincidencia de este encuentro europeo con el Centenario de la fundación de la Orden y la proximidad a la cita del Capítulo General –afirma el Ministro- serán oportunidades favorables para que la reflexión de nuestra entera Fraternidad acoja los resultados del Seminario”.

Contexto europeo y nueva evangelización franciscana

Hemos reflexionado juntos, con la ayuda de competentes y autorizados testimonios, sobre
los variados contextos de nuestra evangelización en Europa: de ruptura polémica con la Iglesia, de permanencia de formas tradicionales del cristianismo, de problemas vinculados al fin de la clandestinidad de la fe, de ausencia total y descontada de cualquier referencia a Dios. Pero hemos reflexionado también sobre la oportunidad favorable que estos contextos ofrecen a una nueva encarnación y difusión del Evangelio, que nosotros, en tanto que hermanos menores, estamos llamados a vivir y a testimoniar.

Han aparecido con fuerza y desde varias partes, como rasgos fundamentales de la nueva evangelización: la gratuidad del anuncio, motivada sólo por la sobreabundancia del Amor experimentado, y no del esperar resultados tangibles; el primado de la Gracia sobre las obras, el retorno al lenguaje del kerigma, al narrativo y simbólico; el encuentro con el hombre que encontramos en la calle, en los lugares de su vida concreta para hacer que conozca a Jesús.

Además hemos hecho memoria de la larga historia de nuestra Fraternidad universal, con sus múltiples reformas, para aprender también de ella los itinerarios de una renovación del carisma hoy: volver a la forma vitae originaria para encontrar en ella la inspiración evangélica; profundizar el nexo entre vida espiritual, estudio y predicación, con la conciencia de ser enviados a todo el mundo; redescubrir la persona de Francisco como “hombre del siglo futuro”, no para lamentarnos nostálgicamente sino para alcanzarlo por los caminos del Evangelio; captar la capacidad carismática de personas o grupos de hermanos para aglutinar alrededor de sí movimientos de renovación.

¿Quiénes somos?

A la luz del compartir las experiencias, la mayor parte de las Fraternidades presentes, aunque en la multiplicidad de sus expresiones, se ha reconocido unida por algunos elementos recurrentes y prioritarios para nuestra forma vitae evangélica:

  • primado de la vida de oración y de escucha de la Palabra;
  • cultivar auténticas y profundas relaciones fraternas;
  • estilo de vida sencillo y sobrio, traducido en opciones concretas;
  • itinerancia como dimensión integrante de nuestro carisma, en una vulnerabilidad que se confía a la Providencia;
  • acogida y compartir la vida con la gente que encontramos, sobre todo los pobres y los alejados;
  • servicio a la Iglesia local, en sus exigencias específicas;
  • apertura a la dimensión interprovincial e internacional;
  • búsqueda de una forma de unión entre las varias experiencias fraternas con referencia a la Fraternidad misionera para Europa (Palestrina).

Algunas sugerencias para caminar juntos

A la luz del diálogo y del compartir de estos días se proponen las siguientes sugerencias:

Para la coordinación interprovincial

Para favorecer la coordinación entre las nuevas Fraternidades de Europa, incluso en vista de los próximos talleres y de experiencias interprovinciales de evangelización, el Secretariado General para la Evangelización cree una Comisión formada por representantes de la Fraternidad de Palestrina y de las Conferencias;

En la organización de los próximos talleres, que hay que programar con fechas periódicamente establecidas, el Secretariado asegure el compartir experiencias, la evaluación fraterna y una importante profundización formativa.

Para cada una de las Provincias

Se invita a los Ministros de la UFME y a las Fraternidades Provinciales:

  • a reconocer los carismas personales de los hermanos en el ámbito de la nueva evangelización y a promoverlos por el bien de la misma Provincia o de la Orden, teniendo presente las dimensiones interprovincial e internacional;
  • a acoger y sostener los proyectos de estas nuevas Fraternidades, incluso con vistas a su servicio de animación en beneficio de toda la Provincia;
  • a dar a conocer a los hermanos, con medidas adecuadas, estas nuevas realidades y a favorecer el contacto con ellas, sea en la formación inicial como en la permanente;
  • a profundizar en la colaboración con toda la familia franciscana, con las Iglesias locales y con el laicado, en el campo de la evangelización;
  • a acoger y promover el papel de animación de la Fraternidad internacional misionera de Bruselas, también para las nuevas formas de evangelización.
Para la Fraternidad de la Orden

Se invita al Gobierno General de la Orden:

  • a dar a conocer a toda la Fraternidad, mediante instrumentos idóneos de información (ej. Fraternitas, Internet, etc.), los varios encuentros y las iniciativas de las nuevas Fraternidades, con vistas a más amplia participación;
  • a sensibilizar a las Provincias sobre la necesidad de buscar nuevos caminos franciscanos en Europa, animándolas decididamente a acoger y promover nuevas Fraternidades, con nuevas formas y nuevas presencias, incluso interprovinciales;
  • a desarrollar procesos formativos dirigidos a inculturar cada vez más en los varios contextos europeos nuestra presencia y acción evangelizadora;
  • a encargar a la Fraternidad misionera para Europa (Palestrina) el servicio de coordinar una red de comunicación entre las Fraternidades de Europa, comprometidas en las nuevas formas de evangelización.

Frascati, 10 de enero de 2009